Archive for the ‘ella’ Category

Petalo

Esto tenía en la cabeza hoy en el camino a casa.

Furioso pétalo de sal
La misma calle, el mismo bar
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Ella se vuelve carmesí,
No se si es baires o madrid
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Y no es tan trágico mi amor,
Es este sueño, es este sol
Que ayer pareció tan extraño,
O al menos tus labios

Yo te entiendo bien,
Es como habalrle a la pared
Y tú podrías darme fe…

Furioso pétalo de sal
La misma calle, el mismo bar
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Ella se vuelve carmesí,
No se si es baires o madrid
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Y no es tan trágico mi amor,
Es este sueño, es este sol
Que ayer pareció tan extraño,
O al menos tus labios

Yo te entiendo bien,
Es como habalrle a la pared
Y te imagino dando vueltas en el vecindario

Algo tienen estos años, que me hacen poner así
Y decirte que te extraño
Y voy a verte feliz.

Fito Páez

En realidad sólo la parte en negrita que era la que me acordaba. No me preguntes por qué. No lo sé. Sólo sé que cada vez que te veo me pasan cosas. Dejemoslo en “me pasan cosas” sin ahondar porque no sabría por donde empezar, ni terminar.

Nos sobran los motivos

Esta sala de espera sin esperanza,
Estas pilas de un timbre que se secó
Este helado de fresa de la venganza
Esta empresa de mudanza
Con los muebles del amor

Esta campana mora en el campanario,
Esta mitad partida por la mitad,
Estos besos de Judas, este calvario,
Este look de presidiario,
Esta cura de humildad.

Este cambio de acera de tus caderas,
Estas ganas de nada menos de ti
Este arrabal sin grillos en primavera,
Ni espaldas con cremalleras,
Ni anillos de presumir.

Esta casita de muñecas de alterne
Este racimo de pétalos de sal
Este huracán sin ojos que lo gobierne
Este jueves, este viernes
Y el miércoles que vendrá

No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.

Este nido de pájaro disecado
Este perro andaluz sin domesticar
Este trono de príncipe destronado
Esta espina de pescado
Esta ruina de Don Juan.

Esta lágrima de hombre de las cavernas,
Esta horma del zapato de Barba Azúl,
Qué poco rato dura la vida eterna
Por el túnel de tus piernas,
Entre Córdoba y Maipú.

Esta guitarra cínica y dolorida
Con su terco knock knocking´in heaven´s door,
Estos labios que saben a despedida
A vinagre en las heridas
A pañuelo de estación

Este ladrón aparcado en tu toga
La rueca de Penélope en Luna Park
Estos celos que sueñan que te desnudan
Esta caracola viuda
Sin la pianola del mar

No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir “condios” a los dos
Nos sobran los motivos.

Joaquín Sabina

Quase um Segundo

Eu queria ver no escuro do mundo
onde está tudo que você quer
pra me transformar no que te agrada
no que me faça ver

quais são as cores
e as coisas pra te prender
Eu tive um sonho ruim
e acordei chorando
por isso eu te liguei

Será que você ainda pensa em mim
Será que você ainda pensa
Às vezes te odeio por quase um
segundo
depois te amo mais
Teus pêlos teu gosto, teu rosto, tudo
que não me deixa em paz

Quais são as cores
e as coisas pra te prender
Eu tive um sonho ruim
e acordei chorando
por isso eu te liguei

Herbert Vianna

Inspiracion

Conspiración. Riman, no? Por lo menos para mí. La inspiración conspira con la depresión y deciden juntas abandonarme al mismo tiempo. Ahora que la tormenta pasó me quedé sin la una y sin la otra. Sólo extraño a una.

Evanescence

Pain is slowly evanescing. Nothing weird, it’s just how it works. Pain subsides even if the sting is still inside and will always be. I will always be hoping, hoping. You will always be holding, holding. My heart in your hand. Paul said. He was right. Him and his everlasting hope of deliverance.
I hope to be delivered from your memory. Oh my! Forget! Forget! If only it were so easy. Command yourself to forget and so will it be.
Well, I can’t forget her charm, her smile or her body. But fortunately I’ve started to forget her. Not her charm, not her smile, not her body. Just her. Tricks of the mind, I wish I could. It’s just so easy, remember what good there was, forget her.
To you my dearest: I will never forget your charm, I will never forget your smile and my body will never forget yours but, alas, I have forsaken you.
Now my only fear is that, having forsaken your memory, failing to remember your uniqueness to remind me only of what was good and now has no name, now that you are no more than some vague memories of good times, now I am vulnerable to your charm, to your smile and to your body… Now, if ever I found someone like you I fear that it could beyou.

Well, let’s hope not, or yes, or whatever, forget about it.

Norvegian Wood

I once had a girl, or should I say, she once had me…
She showed me her room, isn’t it good, norwegian wood?
She asked me to stay and she told me to sit anywhere,
So I looked around and I noticed there wasn’t a chair.
I sat on a rug, biding my time, drinking her wine.
We talked until two and then she said, “It’s time for bed”
She told me she worked in the morning and started to laugh.
I told her I didn’t and crawled off to sleep in the bath
And when I awoke, I was alone, this bird had flown
So I lit a fire, isn’t it good, norwegian wood.

Have you ever wondered if you ever had a girl?
Most of the time she has you but you never have her.
Call me weak but they all leave when they want and there’s very little you can do about it. Very, very little. So, this bird has flown and I’m doing all I can to have her come back but it’s still not working. You know, all. Be extra sweet, get romantic, send her nice messages, invite her out but she leaves me unanswered all the time.

I suppose a day will come when there will be one that will not leave. I won’t have her and probably she won’t have me either but she just won’t leave. She will be the right one. But what if I believe that SHE is the right one. This one, the one that has flown away with some Italian trickster.

What should I do? Move on? Forget? Keep looking for the right one?

Vaut mieux…

Il vaut mieux avoir des remords que des regrets…

C’est ce qu’on dit au moins.

Maqués

Ça y est. Tout le monde est maqué pour l’hiver. Bon, pas tout le monde. Il reste plus que moi mais les filles… Elles, elles sont toutes maquées. Même celle avec qui j’aurais aimé passer beaucoup plus qu’un hiver voire même la vie entière mais on sait jamais. Peut-être me suis-je trompé et elle n’est qu’une autre xx… (autocensuré). Il vaut mieux pas dire plus parce que je suis vraiement fâché et j’exagère un peu avec les insultes quand je pense à elle. Et puis il faut pas oublier que malgré la trahison je l’aime encore. Mais c’est pas le sujet. Le fait est que tout le monde est maqué pour l’hiver et que vais-je faire?
Jouer le violon pour les amis comme on dit chez moi. Oui, c’est ça. Je vais jouer le violon. Tellement que je vais devenir un expert. Mais en hiver et à Paris je risque vraiment de me congeler les doigts.
Quelqu’un a des meilleures idées?

Cuenta rota

Cinco dagas me clavaste
Tres años te esperé
Dos noches tu amor duró
Cuatro historias te contó
Un extraño y me remplazó

Anyi y Roberto

Los protagonistas de esta historia se llaman Anyi y Roberto. Roberto narra y Anyi es la estrella. Se llaman Anyi y Roberto pero con un poco de imaginación podrían llevar cualquier otro nombre. Él podría llamarse, pongámosle, Gervasio, Ernesto o algo aun más raro: Ignacio. Ella, ella tiene un nombre pero no le gusta. Y tal vez por eso se anda poniendo nombres de personajes trágicos como Gala, Sadako, Emily… Pero su verdadero nombre… su verdadero nombre es Consuelo.

Rima XVII

A mí siempre me gusto ella. Tiene un no se qué que la hace más linda que el resto de las chicas. Y no hablo de lo físico. Por supuesto que es linda pero chicas lindas hay muchas. Ella es especial. Tiene esa chispa en la mirada que hace que su belleza vaya más allá de lo común. Esa forma de decir las cosas que te perturba, te deja pensando y al mismo tiempo su mirada te deja una sensación de dulzura incomparable.

Yo, por mi parte no tengo ni idea de cuándo le empecé a gustar a ella. Soy un chico bastante tímido de esos que con la edad y la vida fueron perdiendo la timidez pero sólo para algunas cosas. Puedo pararme al frente de veinte personas y contarles historias bastante aburridas sobre productos que no tienen sentido sin que se aburran pero nunca pude pararme frente a ella y decirle que me gusta.

Hasta hoy nunca pasé de una insinuación chistosa, de una caricia distraída que se pretende jocosa. Nos conocimos un fin de semana como cualquier otro al borde de la pileta. Como el verano es más lindo al borde de la pileta pasamos muchos fines de semana juntos. Siempre viniendo con mucha más alegría cuando sabía que ella estaría ahí.

Después de incontables fines de semana sin animarme a decir nada dejamos de vernos. La vida nos separó y yo no tenía ninguna excusa para llamarla. Más bien no tenía ninguna excusa que me pareciera suficiente para llamarla sin que ella se diera cuenta de que lo que quería era simplemente estar con ella, volver a verla. Los años pasaron y no había ya casi esperanza de volver a verla. Nuestras vidas siguieron caminos distintos, ella salía con otros chicos, yo con otras chicas. No muchas porque siempre me costó eso de llamar a las cosas por su nombre. En realidad no, el problema no era con las cosas. El problema era y es con las cosas personales.

Pero hoy, hoy es un día especial. Aun no lo sabía entoncecs pero mi vida va a cambiar. Hoy se casa la dueña de la pileta que nos presentó. ¿Qué digo? La pileta no nos presentó, fue la dueña. Amiga muy querida por los dos, ambos seguimos viéndola pero por separado. Los dos estamos muy contentos por nuestra amiga. Encontró al hombre correcto, un tipazo, y hoy se casa.

El tiempo ha pasado y mucha agua corrió bajo el puente. Hoy vivo al otro lado del Atlántico y ella ha venido desde el fin del mundo para este casamiento. Hace unos días me anunciaron que iba a estar en la mesa con ella. Una chispa se encendió en mi corazón. Una chispa muy tenue porque hacía ya mucho tiempo que no la veía y enseguida me di cuenta de que era una estupidez alegrarse. Seguro que ella ya se había conseguido un novio. Seguro que pronto también se casaría.

Cuando llegamos a la mesa, el destino y los amigos nos sentaron juntos. Sin ninguna intención particular por parte de los amigos pero con total premeditación por parte del destino. Ahí nomás me di cuenta de que había venido sola. Aunque traté de no emocionarme por adelantado tomé debida nota. No era mucho pero era un avance. Ella estaba más linda que nunca, una pollerita verde, un corset negro (no me mates si no era así). No nos ilusionemos, no nos ilusionemos que el partido todavía ni siquiera empezó. Con el correr de la noche la charla se fue amigando y el baile también. A mi no me gusta bailar. Excepto cuando es de a dos. Y si bien no soy un gran bailarín, sé divertir a su compañera manteniendo el número de pisadas al mínimo posible. Ahí fue cuando las cosas empezaron a volver a su lugar de hace muchos años, casi ocho. Empecé a abrigar esperanzas. Esperanzas de esas infundadas que se rebaten enseguida con un “Te estás haciendo la película, flaco”. Frase que no necesita uno escuchar de ningún amigo, viene sola, de adentro.

Pero ella me tenía reservado el mejor baile. Ese en el que no se mueven los pies ni las caderas sino los labios. Y aunque tardé más de ocho meses en decidirme a bailarlo fue esa noche, esa misma noche que ella me lanzó la invitación como los guapos de antaño se lanzaban el guante en el viejo mundo. Antes del final de la fiesta escuché de sus labios lo que no quería escuchar, lo que temía desde que empecé a pasarla bien con ella: “Me voy a casa”. El mundo se derrumbó sobre mí, como a los antiguos galos, se me cayó el cielo sobre la cabeza. A la película se le enroscó el rollo y el celuloide se me quemó con la lámpara. Catástrofe. ¡Tan bien que la estábamos pasando y se va! Pero… si me dijo que hacía mucho que no se divertía tanto… si nos estábamos divirtiendo. ¡Nooooooooo!

Che, tenemos que volver a vernos, agregó despidiéndose…

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado…,
¡hoy creo en Dios!