… si a alguien le parece que posteo poco por favor remítase al nombre del blog. No quiero ser violento pero tengo solo dos reglas con respecto a este blog. La primera es postear con calidad, cuando tengo ganas y algo que decir y la segunda tratar de postear al menos una vez por semana.
Dicho esto agradezco a Seba por su post en su propio blog acerca de las cosas malas y la gente buena. Sospechaba que era así pero obnubilado por ver lo que veía a mi alrededor en ese momento (está claro, no? gente buena con cosas malas y gente “mala” lo más campante) llegué a pensar que la distribución de la buena salud era tan desigual como la de la riqueza. ¡Epa! Ahí no se si estoy tan lejos.
Seba, no te voy a decir como se pone un link, bueno, mejor sí. Mirá, esta es la forma en que lo hago, que es la más cavernícola de todas. No sé si hay otra. Simpelemente ponés: la/las palabra/s que van subrayadas . O sea que tipeas el codigo html correspondiente. Y sí, sí que existen dentistas que están buenas pero el ruido del torno es uno de los mejores anticonceptivos que conozco. Es poderoso aún contra el delantalcito blanco de médica.
Volviendo a cosas más terrenas hoy empezamos a entrenar pseudoseriamente con Fabio para las vacaciones de verano (Agosto de este lado del mundo). Hicimos un rato de bici, todavia no estamos al nivel que se necesita para hacer 60 km de bici de montaña por día pero logramos mantener un ritmo de 20 km/h durante 40 minutos. Para ser la primera vez calculo que no está mal. Y el perfil no era liso así que vamos practicando ya en las condiciones finales. ¡Qué bien que hace un poco de bici después de un día entero de picar números en Excel! No, no trabajo de data entry pero cuando se trata de calcular, mi región es bastante grande y tiene unos 120 clientes. Multiplicá esto por al menos 7 competidores y por, digamos, 4 productos se empieza a volver un poquito monumental la tarea.
Ahora el efecto reposante de las hormonas que relajan el cuerpo después del ejercicio está cayendo sobre mí como el martillo de Morfeo. ¿Eh? ¿Morfeo, martillo? Ese era Thor pero bueno, entre Morfeo y martillo se me viene la modorra. ¡Y todavía queda cenar! ¡Y leer! Porque no me puedo dormir sin una buena sesión de lectura. Hoy es el turno de Salman Rushdie (Amigos de Seba, no se quiénes son ni qué es Echellon pero no me vengan a joder). Hoy y durante varios días más claro, no se vayan a creer que leo tan rápido ni que dejo de dormir para leer. Bueno, eso sí que lo hago pero no debería. El sábado me pasé el día entero leyendo. Este buen hombre de Dan Brown sabe decir pelotudeces de forma que te atrapen y te mantengan atado a su libro. Convengamos que lo que cuenta son huevadas pero es interesante ver cómo se puede retorcer la historia para hacerla decir lo que uno quiere.
Sur ce (expresión francesa que indica que uno no tiene nada mas que hacer ni decir en donde está), los dejo, me voy a dormir, o a cenar, o a leer.